Son muchas las cosas que pensamos a la hora de salir de viaje, y es que como padres y/o parejas recae en nosotros la responsabilidad de llevar todo lo necesario para un viaje. Ropa, cositas de aseo, vestidos de baño, cremas hidratantes, juegos para nuestros niños, entre muchas cosas más.
No obstante, al pensar en viaje poco o nada pensaba en comida, hasta que me convertí en mamá. Por lo regular, antes solo pensaba en la llegada y lo emocionante que sería el verano. Sin embargo, cuando sabes que otras vidas dependen de ti, todo, absolutamente todo, cuenta.
Y sí, eso significa pensar en comida de viaje, porque créeme, no es para nada lo mismo un viaje en carro con los snacks de viaje adecuados que uno sin ellos. Puede hacer… o deshacer la experiencia de viaje en especial para los más pequeños.
Hoy les compartiré algunas comidas que me gusta llevar de viaje, y algunos consejos para que las comidas no se dañen mientras viajamos.
Comida para viaje: prepárate para abandonar la rutina
Los viajes suelen ser circunstancias bastante extraordinarias para todos, después de todo no siempre nos embarcamos en un viaje y en todo viaje hay pormenores o cambios inesperados.
Por eso embarcarse en un viaje en muchas ocasiones puede ser una gran forma de aprender un poco sobre la flexibilidad alimentaria.
Es excelente mantener una rutina alimentaria saludable, pero en circunstancias extraordinarias la flexibilidad es la clave. No es raro, por ejemplo, que cuando estás de viaje el itinerario de comidas se termine corriendo de formas inesperadas dependiendo de los modos y tiempos de viaje.
Un itinerario de vuelo muy temprano o una autopista trancada pueden cambiarlo todo y es posible que las tres comidas del día no se cumplan siempre a cabalidad.
Es enteramente posible que termines comiendo “estilo brunch” en el intermedio entre el desayuno y el almuerzo, o que termines almorzando lo suficientemente tarde para que cuente también como cena. Y, siempre y cuando esto no se vuelva la norma ¡No hay ningún problema!
Es más, es incluso una forma de enseñarle a los más pequeños un poco sobre flexibilidad en cuanto a hábitos y horarios.
Pero… entonces… ¿el elemento impredecible de los viajes implica que no podemos comer bien? ¡Para nada! Es sólo cuestión de prepararse bien para el viaje y llevar la comida adecuada para ti y para tu familia.
Puede que no comas a las horas más usuales durante un viaje, pero eso no significa que tendrás que pasar hambre o comer comida chatarra.
¡Veamos que puedes comer cuando estás de viaje!
Comida para llevar de viaje sin nevera
Si bien no siempre es posible comer como lo harías habitualmente cuando estas de viaje, eso no significa que no se pueda comer bien o, tener bocadillos deliciosos y saludables para llenar el estómago en el camino, es sólo cuestión de estar muy al tanto de las vicisitudes de un viaje:
Sin refrigeración, sin cubiertos, sin problemas
Una de las máximas que debes tener en cuanta al viajar es que nunca sabrás qué condiciones tendrás para comer. No sabes si en el camino encontrarás una mesa para sentarte, tampoco sabes cuánto puede durar un viaje. Por eso a la hora de elegir tus snacks de viaje siempre debes tener en cuenta estos aspectos:
- Debes elegir comida que no requiera de refrigeración: Existen congeladores y neveritas, sí, pero seamos honestos, no hay forma de refrigerar bien los alimentos en un viaje, mucho menos en un viaje largo. Por eso lo ideal es llevar comida que no requiera de ningún tipo de refrigeración.
- Simpleza a la hora de comer: no sabes si en tu viaje encontrarás una mesa dónde comer, así que lo que lleves deberías poder comerlo con las manos y estando de pie. Si una comida requiere de platos y cubiertos… probablemente no debería ir. Lo ideal es llevar alimentos que puedas comer con las manos o en su defecto con una servilleta.
- Alimentos a temperatura ambiente: así como refrigerar alimentos es difícil estando de viaje, calentarlos es quizá incluso más difícil por eso elige siempre alimentos que sean agradables incluso si están a temperatura ambiente.
Así que aquí veremos algunos buenos ejemplos de comida para llevar de viaje sin nevera:
- Sándwiches: Estos son los reyes de la comida para llevar de viaje sin nevera, son prácticos, infinitamente personalizables, fáciles de guardar en muchas formas y el pan provee la superficie perfecta para sostenerlos y comerlos donde sea, es más, puedes comerlos incluso si se aplastan un poco en el camino, tanto así que la comunidad de excursionistas ama sus sándwiches aplastados.
- Empanadas: Son un rico snack que se puede comer donde sea y como sea, claro son más ricas calientes, pero a temperatura ambiente se conservan bien y siguen siendo deliciosas.
- Wraps: en forma los wraps son distintos de los sándwiches, pero en función son casi que lo mismo ya que se pueden comer con la mano porque la tortilla te permite sostenerlos y se disfrutan igual de bien al comerse a temperatura ambiente. Puedes prepararlos con lechugas, pepinillos y tomate, mezclados con pollo desmechado u otras carnes precocidas.
Tip de viajes: lleva contigo las salsas de San Jorge, hay de varios tipos y para todos los gustos y son perfectas para aderezar este tipo de comidas de viaje. Y aquí un secreto en el caso de los sándwiches y los wraps, no incorpores las salsas mientras los haces en casa, en su lugar lleva las salsas y ponlas en los alimentos a la hora de comer, ¡Así tanto la salsa como el alimento se mantienen más frescos!
Caja para empacar comida: como llevar tus alimentos de viaje
No olvidemos tener en cuenta los cuidados que debemos tener con los alimentos que empaquemos para nuestro viaje. A veces una buena caja para empacar comida puede hacer toda la diferencia del mundo a la hora de llevar alimentos de viaje, más que la comida como tal.
Así que veamos aquí algunos consejos en lo que respecta a empacar tus alimentos para un viaje en carro.
- Lleva bolsas plásticas con cierre hermético: estas son ligeras y ayudarán a la conservación de ingredientes como frutas y verduras. Además de que pueden ser útiles más adelante en el viaje.
- Lleva envases herméticos… pero no tantos: llevar envases herméticos plásticos puede ser muy útil pero no sobrecargues el auto con estos, uno o dos son más que suficientes.
Manténte saludable durante la época de vacaciones
Lo más complejo no es el viaje, sino cómo manejamos o seguimos nuestra alimentación saludable durante las vacaciones. A veces suele ser complicado, ya que, así como las mentes de nuestros niños se desconectan de todo lo rutinario, así mismo querrán comer cosas diferentes a las que usualmente degustan.
Por esto es importante hacerles saber desde el comienzo que podrán disfrutar de ciertas cosas solo algunos días de la semana, sin embargo, que continuarán con su rutina habitual.
Incentivarlos a que ellos sean quienes elijan algunos platos, los hará saber que sus decisiones también cuentan y que pueden cumplir sus antojos en materia de comida. Impúlsalos también a probar cosas nuevas, qué mejor que un viaje para descubrir nuevos alimentos.
Ahora, estar de viaje a veces puede generar compras únicamente en restaurantes y no está mal, son también vacaciones para los padres, pero elige bien, escoge lugares que vayan de acuerdo con la línea de alimentación que estás llevando.
Como vimos cuidar a nuestra familia durante esta época de vacaciones y viajes tiene su ciencia, pero si sabes lo que haces puede ser sencillo. Recuerda que son muchos los platos que puedes preparar para ir de viaje, no te límites y usa tu imaginación, pero recuerda has platos simples que no requieran temperatura y que se puedan comer con las manos.
Preguntas frecuentes
¿Qué materiales de recipientes son los más adecuados para traslados en coche?
En viajes por carretera, los recipientes de plástico libre de BPA o silicona plegable son preferibles sobre el vidrio debido a su ligereza y resistencia a los impactos. Estos materiales soportan mejor las vibraciones del vehículo y el movimiento en curvas, reduciendo el riesgo de roturas accidentales.
¿Cómo se deben empacar los alimentos para evitar derrames en el equipaje?
La clave para un transporte seguro es el uso de recipientes con sellos herméticos de silicona. Se recomienda, además, envolver cada envase en una bolsa con cierre de presión para proporcionar una barrera adicional. Pero en realidad lo mejor es simple y llanamente no llevar comida que se pueda derramar. Siempre será más fácil recoger sándwiches que se caigan al suelo del auto que limpiar una sopa derramada.
¿Cómo gestionar la limpieza y los residuos de comida en la cabina?
Es fundamental contar con un kit de limpieza que incluya toallitas húmedas, gel desinfectante y bolsas con cierre hermético para los desperdicios. Para evitar que los restos de comida generen olores persistentes en el tapizado, se recomienda depositar los desechos en una bolsa pequeña ubicada en el suelo del copiloto y evacuarla en la primera parada técnica en una estación de servicio o área de descanso.
¿Es conveniente llevar la comida ya troceada o entera?
Para facilitar el consumo en movimiento, lo ideal es llevar los alimentos ya cortados en porciones individuales. Esto elimina la necesidad de utilizar cubiertos adicionales y minimiza la generación de residuos durante el trayecto. Preparar sándwiches cortados a la mitad o frutas en trozos uniformes optimiza el espacio y permite una ingesta más limpia y eficiente.